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Statement Regarding Natasha Lycia Ora Bannan

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A Call to Action on Puerto Rico / Un Llamado a la Acción por Puerto Rico has been following the revelations about Natasha Lycia Ora Bannan with a mixture of shock, disappointment and outrage at the knowledge that she is a White North American woman who has been portraying herself as a Puerto Rican / Latina. We, like many other groups, had invited her on different occasions to our events believing that we were giving a young, knowledgeable, articulate Puerto Rican woman an opportunity to present on Puerto Rico’s economic crisis and its colonial status.

We read her initial statement and her apology and they ring hollow and are insufficient in that she continues to present herself as “culturally” Latina, thus failing to take full responsibility for her deception and the harm she has caused Puerto Rican / Latina women and the overall community. 

Through her work with LatinoJusticePRLDEF and the National Lawyers Guild, Natasha was able to craft and position herself as a committed and expert Puerto Rican / Latina spokesperson on Puerto Rico and Latin America. Seeking out and accepting positions that should have been filled by hardworking, underpaid and traditionally ignored Latinas, she acquired many economic, social and political resources and opportunities. She sat on prestigious boards, received scholarships and fellowships, participated in national and international committees and commissions and interacted with representatives of various mass movements. These opportunities should have gone to Latinas with real-life experiences and class perspectives, different from those of a North American White woman.

She is well aware of our history of struggle in Puerto Rico and here in the US and the vicious repression, incarceration and murder of “independentistas”, etc. She also knows the history of the very groups and positions she insinuated herself into as a Puerto Rican woman; groups and positions which arose out of the diaspora’s struggles, over several generations, against the racist, exploitative and oppressive conditions we endure as second-class citizens. She would have been deeply respected if she had identified herself as a White North American ally with a deep bond, commitment to and above all respect for our struggle for independence, as other allies have done throughout our people’s history. Choosing instead to position herself as a leading Puerto Rican / Latina voice here in the diaspora and in Puerto Rico, not only exemplifies racist white privilege, opportunism, power and control, it also raises serious questions about her motives and intentions for moving in these circles.

Stepping down from the positions of power and privilege she has acquired through omission and outright deception is a necessary step and deeply and sincerely apologizing directly to everyone she has harmed, is another important step. We are also hearing about and carefully watching the calls for other processes to take place such as restorative justice and reparations. We join with those who are left with serious questions about her motives and intentions and are demanding that she take a deep, hard look at her actions, the hurt she caused and that she respond to the Puerto Rican community she claimed to represent.

A Call to Action on Puerto Rico / Un Llamado a la Acción por Puerto Rico
January 2021 – New York

Declaración Sobre Natasha Lycia Ora Bannan

Un Llamado a la Acción sobre Puerto Rico / A Call to Action on Puerto Rico ha estado siguiendo las revelaciones de Natasha Lycia Ora Bannan con una mezcla de conmoción, decepción e indignación al saber que ella es una mujer blanca norteamericana que ha estado representándose como una puertorriqueña / latina. Nosotros, como muchos otros grupos, la habíamos invitado en diferentes ocasiones a nuestros eventos con la convicción de que le estábamos dando a una puertorriqueña joven, conocedora y elocuente la oportunidad de presentar sobre la crisis económica de Puerto Rico y su situación colonial.

Leímos su declaración inicial y su disculpa y ambas suenan huecas y son insuficientes en el sentido de que continúa presentándose como una “latina culturalmente”, por lo que no asume responsabilidad total por su engaño y por el daño que ha causado a las mujeres puertorriqueñas / latinas y a la comunidad en general.

A través de su trabajo con LatinoJusticePRLDEF y el National Lawyers Guild, Natasha pudo crearse y posicionarse como una vocera puertorriqueña / latina comprometida y experta sobre Puerto Rico y América Latina. Buscando y aceptando puestos que deberían haber sido ocupados por latinas trabajadoras tradicionalmente ignoradas, adquirió muchos recursos y oportunidades económicas, sociales y políticas. Formó parte de prestigiosos directorios, recibió becas, participó en comités y comisiones nacionales e internacionales e interactuó con representantes de varios movimientos de masas. Estas oportunidades deberían haber sido para latinas con experiencias reales y perspectivas de clase, diferentes a las de una mujer blanca norteamericana.

Ella conoce bien nuestra historia de lucha en Puerto Rico y aquí en Estados Unidos y la represión brutal, el encarcelamiento y asesinato de “independentistas”, etc. También conoce la historia de los mismos grupos y posiciones en las que se insinuó como puertorriqueña; grupos y posiciones que surgieron de las luchas de la diáspora, durante varias generaciones en contra de las condiciones racistas, explotadoras y opresivas que soportamos como ciudadanos de segunda clase. Hubiese sido profundamente respetada si se hubiera identificado como una aliada blanca norteamericana con un vínculo profundo, un compromiso con y sobre todo respeto a nuestra lucha por la independencia, como lo han hecho otros aliados a lo largo de la historia de nuestro pueblo. En cambio elegir y posicionarse como una de las principales voces puertorriqueñas / latinas aquí en la diáspora y en Puerto Rico, es ejemplo de lo que es el privilegio blanco y racista, el oportunismo, el poder y el control. También nos plantea serias preguntas sobre sus motivos e intenciones para moverse en estos círculos.

Renunciar a las posiciones de poder y privilegio que ha adquirido a través de la omisión y el engaño absoluto es un paso necesario. Disculparse profundamente, sinceramente y directamente con todos y todas a los que le ha hecho daño, es otro paso importante. También estamos escuchando y observando atentamente los llamamientos para que se lleven a cabo otros procesos, como la justicia restaurativa e indemnizaciones. Nos unimos a quienes quedan con serias dudas sobre sus motivos e intenciones y le exigen que analice con detenimiento sus acciones, el dolor que causó y que responda a la comunidad puertorriqueña que alegó representar.

Un Llamado a la Acción sobre Puerto Rico / Un Llamado a la Acción por Puerto Rico
febrero de 2021 – Nueva York